El citado caso del ESPERANTO que puso un compañero más arriba me sorprendió por la claridad del ejemplo: Un idioma "nuevo", hecho para ser sencillo, fácil de aprender, listo para comunicar a todos los hombres del mundo, con muchos entusiastas trabajando -hay libros, obras de teatro, etc.- pero, ante la falta de DECISION OFICIAL al respecto y de MOVILIZACION CULTURAL por el otro, es apenas una teoría bonita que casi nadie conoce y menos usan.
Al bitcoin le puede pasar lo mismo. Nos olvidamos de jugar a las "damas" (que era lo nuestro) y nos pensamos que jugamos al "ajedrez" cuando, en realidad, tenemos fichas blancas y negras en la mano.
Cuando puse el ejemplo del Esperanto iba justamente en el camino que has descrito. Me alegra saber que se ha comprendido correctamente.
Intentaré abundar sobre el tema.
Me alegra ver que se ha reconducido el debate y ahora sí comienza a haber un "brainstorming" que puede ser bien productivo.