Pero los números no cierran, o no cuadran, como decimos nosotros, de ninguna de las maneras, ni en dólares ni en yenes; ni incluyendo la pérdida de los 750.000 bitcoins (después 550.000), ni añadiéndola después. Por todos los caminos se llega a un absurdo. Así que estamos de acuerdo: la información del pasivo y del activo dada en febrero no sirve de gran cosa.