Respondo a Marcosfx:
No veo la necesidad de subastar nada en este caso. Entiendo yo por lógica, que no por conocimientos jurídicos, que la subasta tiene por objeto hacer divisibles bienes que si no se convierten en dinero son imposibles de dividir sin destruirlos o inutilizarlos. Pero nosotros a los bitcoines los tratamos como a dinero y al fiat todo el mundo lo llama dinero más aún que nosotros. ¿Qué razón hay para subastar? Si ya tenemos el dinero, repártase, el bitcoin como bitcoin y el fiat como fiat, porque las dos cosas son divisibles hasta el infinito y siguen teniendo valor como moneda.
El hecho de que tú, vosotros o nosotros, tratemos el bitcoin como dinero, no significa que los jueces en Japón vayan a tratarlo igual
La subasta no es para dividir nada, es para repartir a partes iguales a todos los acreedores, puesto que es una quiebra, y tienes más deuda que ingresos. Tus bitcoins no existen, por lo que tienen que indemnizarte, valorarán tu deuda con ellos en $ o Yenes, necesitan saber cuanto pasivo pueden cubrir, un 3% o un 20% como dicen los más optimistas, y para hacer ese cálculo es necesario hacer un división de todo el pasivo entre todo el activo, y ese todo lo normal es valorarlo usando la moneda de curso legal.
Si quiebra una empresa que ha perdido tu coche (por volver a tu ejemplo) se valorará tu coche y se te tratará de pagar, que después tú con esa valoración puedas o no comprar un coche igual es otro problema.
Por este tipo de problemas en la valoración del bitcoin en el proceso de liquidación de una empresa, es lo que hizo que todo el mundo quisiera vender su bitcoins y cayera la cotización tanto.
El hecho de que yo considere dinero al bitcoin, no impide que el juez japonés piense de la misma manera. ¿Quién sabe?
Yo entiendo que dividir y repartir son sinónimos. Yo no soy el del ejemplo del coche, que fue algo desafortunado porque el coche no es divisible sin estropearlo, a no ser que casualmente te venga bien la tapa del delco (lo que te correspondería del reparto del único coche que no desapareció de los que había en la empresa en depósito de los acreedores) para arreglar otro coche. Los bitcoines (incluidos los míos) allí depositados ya no existen por completo, pero sí una parte (si no queda nada nada no hace falta ponerse a repartir). Es esa parte la que sí puede dividirse y repartirse sin necesidad de subastas previas, a no ser que los jueces japoneses tengan escrúpulo o impedimento para repartir una moneda de curso no legal o alegal (este argumento tuyo sí lo considero de peso). Ahora bien, otra cosa es la silla en la que se sentaba Mark Karpeles, su grapadora o su flexo. Eso prefiero que se subaste y me den la milésima de céntimo de yen que me corresponda.